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Sobre la lucha antipatriarcal en Antena Negra TV

Este último año transitamos en Antena Negra TV varias situaciones que nos llevaron a realizar un trabajo profundo de reflexión y cuestionamiento en torno a las actitudes patriarcales que el colectivo entero produce y reproduce. Estas actitudes machistas también fueron cuestionadas desde afuera, y tanto el colectivo como algunos de sus integrantes fueron denunciados por machismo y complicidad. Escribimos este comunicado buscando socializar un proceso interno, para que nuestros errores y aciertos sirvan como herramienta de sistematización para el tratamiento de la violencia dentro de las organizaciones.

Entendiendo que es una necesidad nuestro posicionamiento con respecto a los escraches, y sabiendo que hace tiempo que Antena Negra TV se tendría que haber pronunciado de alguna forma, este comunicado busca socializar un proceso interno, explicitando el porqué de nuestras decisiones y compartiendo la situación de este colectivo hoy en día.

En diciembre de 2015, luego de hacer el noticiero del canal, al salir a la calle nos encontramos con carteles denunciando a un exintegrante de Antena Negra TV, Martín Sande, con la consigna “Ni héroe ni indispensable”. Al mismo tiempo, en las redes sociales se difundió el mismo cartel junto a un texto que ampliaba la denuncia describiendo la manipulación dentro de los espacios de militancia y en sus relaciones sexoafectivas.

El machismo dentro del canal existía y se sentía desde mucho antes; las compañeras venían trabajando estas violencias, y buscando transformar las relaciones internas del canal. A lo largo de varios meses, se intentó profundizar este complejo y profundo trabajo, pero no fue posible realizarlo junto al varón escrachado, quien fue expulsado de Antena Negra TV en abril de 2016.

Los motivos de la expulsión responden a la falta de voluntad política que Sande mostraba para encarar de forma colectiva los cuestionamientos y denuncias que le hacían a él en particular, y al colectivo entero como su espacio de militancia. Esta falta de voluntad se vio reflejada en el alejamiento de los espacios de deconstrucción que se estaban fortaleciendo, la falta de escucha a lxs compañerxs, la nula acción de su parte, entre otras actitudes.

Debido al proceso legal que venimos llevando adelante, y que tiene a Sande como imputado, decidimos informar la expulsión únicamente a la RNMA (Red Nacional de Medios Alternativos) de la que formamos parte, así como también a organizaciones con las que hay un vínculo, un trabajo o una articulación.

Volvimos a poner en marcha al canal, lo que implicó no sólo seguir construyendo un medio de comunicación comunitario sino también, profundizar el trabajo de género. Entre otras discusiones que nos dimos, nos tocó trabajar con Nicolás Ottoboni, un actual compañero del canal, quien había ejercido violencia psicológica (menospreciar las motivaciones individuales, juzgar las decisiones personales, criticar los espacios de militancia y las prácticas militantes) sobre distintas mujeres en el pasado. Dimos la discusión hacia adentro, entendiendo que estas mismas actitudes se seguían repitiendo en nuestro cotidiano. Haciéndonos cargo de que el patriarcado está en todas partes y entendiendo que la expulsión no es la única herramienta que tenemos a la hora de pensar cómo construir mundos posibles, se decidió que este compañero continuara en el colectivo bajo un trabajo permanente (y bajo la mirada de un grupo de compañeras y compañeros que ya habían pasado por la experiencia de vivir el patriarcado dentro de su organización).

En agosto de 2016 comenzó a circular un escrache dirigido no sólo hacia Nicolás sino también hacia todo el colectivo, con la acusación de complicidad. Ante esta denuncia queremos decir que la participación de Nicolás dentro del canal no representa para nosotrxs una complicidad porque entendemos que tener un colectivo que contenga un proceso de deconstrucción personal es una herramienta indispensable para cualquier transformación social.

Hoy por hoy la manera que encontramos de contener este proceso particular es que Nicolás continúe participando en el círculo de varones del canal, alejándose de otros espacios de participación cotidiana, ya que ésto nos permite continuar pensando en el proyecto comunicacional sin desoír la incomodidad y desconfianza que todo esto generó dentro del colectivo.

Sin embargo, lo urgente nos comió lo importante. Fue un error no salir a comunicar nuestro posicionamiento de forma inmediata porque entendemos que es nuestra obligación abrir las discusiones políticas que se dan en el colectivo y que guían el quehacer comunicacional en lo cotidiano. El escrache continuó reproduciéndose en varios espacios compañeros y nuestra voz no fue difundida por negligencia propia. Balanceamos que dilatar este escrito fue un error, pero lo enmarcamos en la necesidad de solidificar las relaciones internas y volver a construir la confianza que nos permitiera socializar nuestro proceso.

Esas denuncias produjeron un cuestionamiento personal y colectivo muy profundo en el canal, que produjo discusiones y tensiones que nos llevaron a mantener un proceso, que no creemos que se consiga saldar de un día para el otro. En este sentido, queremos mencionar otra situación de expulsión que nos permitió seguir trabajando en los límites que construimos en este colectivo. Principalmente los motivos de esta segunda expulsión responden a que otro exintegrante no parecía asimilar de modo alguno la necesidad del canal de ser un espacio donde todxs podamos desarrollar nuestras potencialidades, asumir roles más allá del género al que pertenezcamos o parezcamos pertenecer. Rehuía los espacios donde trabajamos género -ya sea asambleariamente o en el grupo de varones, que son las formas colectivas que nos estamos dando para tratar el patriarcado.

Comprendimos que uno de los límites que tiene este medio de comunicación es la voluntad política para la deconstrucción personal y del colectivo. Cuando ella falta nada podemos hacer como compañerxs para que la persona en cuestión abandone las prácticas que violentan. A la inversa, creemos que todo proceso puede darse cuando estamos dispuestxs a la introspección y a la crítica que conlleva la despatrarcalización.

Este comunicado intenta dar cuenta del trabajo que nos estuvimos dando a lo largo de éste año. Continuamos construyendo de forma mixta y apostando a la destrucción del patriarcado de forma colectiva.

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